
La discriminación racial va en aumento
Pero no se trata tan solo de comportamientos individuales motivados por los prejuicios y la ignorancia. Se trata de políticas de los gobiernos que convierten la discriminación en un crimen de Estado.
Pero no se trata tan solo de comportamientos individuales motivados por los prejuicios y la ignorancia. Se trata de políticas de los gobiernos que convierten la discriminación en un crimen de Estado.
Presentation of the book “We Are Who We Are”
Speech at Ingenio Boca de Nigua, as part of the event “Diálogo de tambores”, March 17, 2022 by Ana Belique
Este 8 de marzo nos encontramos nuevamente ante grandes retos para nosotras las mujeres negras, las mujeres haitianas, las mujeres dominicanas de ascendencia haitiana. Vivimos en una sociedad de enormes desigualdades, bajo un Estado racista, cuyos gobiernos nos persiguen y discriminan por nuestro color de piel y nuestros orígenes. Seguimos cargando el peso de ese pasado colonial y esclavista, bajo las nuevas formas de violencia y perpetuación de la exclusión, como ha ocurrido con la desnacionalización racista contra más de doscientas mil personas, hace diez años.
La opresión y la explotación de las mujeres no es un asunto de un pasado lejano. En nuestro país, las mujeres trabajadoras dominicanas, y especialmente las mujeres de ascendencia haitiana, enfrentamos una situación penosa debido a la discriminación y la negación de nuestros derechos fundamentales. Además de la dura realidad que enfrentamos por ser parte de la clase trabajadora en los sectores rurales y de los barrios populares, las mujeres dominicanas de ascendencia haitiana sufrimos la discriminación al rojo vivo por nuestros orígenes, a manos del Estado y de los gobiernos.
Como parte de la comunidad de dominicanos de ascendencia haitiana, queremos públicamente agradecer a Marino Zapete por todos sus años de entrega al servicio de la información de una manera íntegra y apegada a una visión de defensa de los derechos humanos. Agradecemos que, en los momentos más difíciles de nuestra lucha como grupo vulnerado en la sociedad dominicana, él fue una voz de denuncia y solidaridad, al igual que Edith Febles y otros periodistas.