El sacerdote Pablo Mella citó diversos pasajes bíblicos que consagran la importancia de la justicia, entre ellos los pasajes del libro Éxodo en los que Dios reclama respeto para los inmigrantes, al huérfano y a la viuda. Recordó que el culto no puede ser efectivo si no promueve la justicia social, y destacó la justicia de la causa de las personas dominicanas de ascendencia haitiana víctimas de la desnacionalización.
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RECONOCIDO CONDENA ATAQUE RACISTA
Reiteramos nuestra solidaridad con las personas que sufrieron el ataque físico en la tarde de ayer 12 de October simplemente por tener ideas diferentes a las de la ultraderecha. Compartimos la preocupación de organizaciones sociales y políticas, de defensa de los derechos humanos, académicos e investigadores que han levantado su voz contra la impunidad de la que gozan sectores ultraderechistas en la República Dominicana y llamamos a romper el silencio a aquellas organizaciones, funcionarios y partidos políticos que aún no han fijado posición contra la violencia ultraderechista.
RECONOCIDO ALERTA SOBRE DISCURSO XENÓFOBOS Y RACISTAS
La discriminación y la violencia estatal crecen paralelamente al aumento de la agresividad de los grupos de ultraderecha. Esta confluencia es una grave amenaza para los derechos democráticos de todo el pueblo dominicano. Aquellos sectores que se oponen a los derechos de las personas inmigrantes haitianas, también se oponen a los derechos de las personas dominicanas de ascendencia haitiana, se oponen a los derechos de las mujeres y de la comunidad LGBT, e incluso se oponen violentamente a políticas públicas como la vacunación contra el covid19 o la realización de un censo. Son un peligroso factor de atraso para nuestro país.
EL OPORTUNISMO DE LUIS ABINADER
La verdadera amenaza a los derechos del pueblo dominicano no viene de Haití. La tenemos aquí mismo entre nosotros, la amenaza viene de las políticas del gobierno y las campañas de sectores antidemocráticos que promueven e imponen la discriminación, la exclusión y la miseria, que niegan nuestros derechos democráticos más elementales, que nos mantienen sin derechos laborales, sin igualdad efectiva ante la ley, que permanentemente difunden discursos de odio racista que se traducen en violencia, que pretenden construir un régimen de apartheid. Detener el antihaitianismo gubernamental, la discriminación y el odio racista, es luchar por un futuro en el que todas las personas dominicanas podamos gozar de igualdad de derechos, libertades y dignidad.
OCTUBRE CIMARRÓN
Desde el movimiento reconoci.do nos sumamos a la jornada...
Nuestra Lucha
https://youtu.be/5QkiM1I38Kk Reconoci.do Es un colectivo...
Nuestra Lucha Continua
Invitamos a todas las personas que creen en esta posibilidad a pronunciarse por la restitución de la nacionalidad de todas las personas dominicanas de ascendencia haitiana. Incluso llamamos a aquellas personas que en algún momento acompañaron nuestra lucha pero que hoy ostentan altos cargos en un gobierno que niega nuestros derechos. Sabemos que en el fondo no han olvidado que nuestra causa es justa. Con la lucha de todos y todas podremos restituir nuestros derechos y hacer realidad un porvenir más digno para nuestro país.
MI VOZ CONTRA LA APATRIDIA
Según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para Refugiados y migrantes en el mundo existen actualmente más de 10 millones de personas en situación de apatridiia.
¿Qué es la apatridia?
Aunque las leyes dominicanas no han reconocido el estatus de apátrida y aunque las autoridades se niegan a reconocer que existen personas sin nacionalidad en su territorio, la sentencia 168-13 dejó en situación de apatridia y en riesgo a miles de personas por ser de origen haitiano.
9 AÑOS DE LA SENTENCIA TC168/13
Este 23 de septiembre se conmemora el noveno aniversario de la Sentencia 168-13, la arbitraria decisión del Tribunal Constitucional que desnacionalizó a cuatro generaciones de dominicanos/as por ser hijos de trabajadores migrantes. Más de 90 mil dominicanos/as de origen haitiano no cuentan con la documentación civil necesaria para el ejercicio pleno de su ciudadanía, que les permita participar activamente en la vida democrática e impulsar el progreso de sus comunidades.
